Enorme solidaridad despertó el reclamo de Radio Universidad de Chile ante el impedimento para acceder al Foro Madrid, que recientemente tuvo lugar en Santiago, aunque la emisora se había acreditado debidamente y su presencia en el evento había sido anteriormente aceptada.

Las gestiones realizadas para obtener una explicación resultaron infructuosas. Frente a esto, Radio.UChile.cl, hizo presente que no se trataba de una actividad privada, puesto que participaban autoridades públicas y que, además, en Chile está consagrada la libertad de prensa, como en todo país democrático. En la misma línea, el Senado Universitario sumó su opinión señalando que se trata de «una afectación grave al ejercicio del periodismo”.

El presidente Kast no se refirió en su discurso de cierre de la reunión, al gravísimo hecho de coartar la labor periodística de un importante medio chileno. “No nos podemos confiar”, dijo a su público, refiriéndose a su polo político opuesto. El periodismo nacional opina lo mismo: no nos podemos confiar.

Numerosos medios -entre ellos Página19, el Ciudadano y otros- además de organismos y personalidades, se sumaron al rechazo a esta actitud autoritaria, secretista y sectaria del Foro -una alianza de líderes, partidos y otras organizaciones de extrema derecha- en que tuvo una gruesa intervención el presidente argentino, quien intentó denostar al presidente Salvador Allende.  Intentó, porque ni un rasguño le hacen sus comentarios a una figura de la historia, fuerte y sólida, que goza del reconocimiento universal.

Es así como María Fernanda García, directora ejecutiva del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, en carta a la radio advirtió que discriminar a un medio por su línea editorial atenta contra “el pluralismo de la información y el derecho de la ciudadanía a formarse una opinión libre y fundamentada”.  Agregó que “las restricciones a la prensa, la censura y la exclusión de voces disidentes han sido, invariablemente, las primeras señales del deterioro democrático“.

Claudio Nash,  director de la Cátedra de Derechos Humanos de la Universidad de Chile, envió también una carta al medio afectado, calificando el hecho  como una “falta gravísima a la libertad de prensa y al acceso a la información”. Puso así una luz de alerta sobre la vulneración de garantías constitucionales e internacionales.

No nos podemos confiar.