A casi tres décadas de la publicación de La vida es un pasadizo luminoso donde el hombre es una idea, el periodista y escritor vuelve a encontrarse con su única novela en una segunda edición. En conversación con el Círculo de Periodistas de Santiago, reflexiona sobre el origen de la obra, la influencia del periodismo en su escritura, la memoria del país y el poder de la literatura para trascender el tiempo. El lanzamiento se realizará el próximo miércoles 29 de julio en la Biblioteca Joaquín Edwards Bello del Círculo.
Hay libros que permanecen en silencio durante años hasta que encuentran el momento preciso para volver a dialogar con sus lectores. Eso ocurre con La vida es un pasadizo luminoso donde el hombre es una idea, novela que el escritor, periodista y socio del Círculo de Periodistas de Santiago Gregorio Angelcos publicó por primera vez en 1997 y que hoy regresa en una segunda edición, convencido de que las preguntas esenciales sobre la existencia, la memoria y la identidad siguen plenamente vigentes.
La presentación de la obra se realizará el miércoles 29 de julio, a las 18:30 horas, en la Biblioteca Joaquín Edwards Bello del Círculo de Periodistas de Santiago, en un encuentro organizado junto a Editorial Arttegrama.
En conversación con el Círculo de Periodistas de Santiago, Angelcos reconoce que reencontrarse con esta novela representa mucho más que reeditar un libro. Es volver sobre una etapa de su vida y comprobar que la literatura posee una capacidad singular para resistir el paso del tiempo. La novela, explica, fue publicada hace casi tres décadas y, pese a los cambios sociales y políticos experimentados por el país, continúa dialogando con la realidad contemporánea. «Esta novela aborda la realidad del país desde la década de los setenta hasta nuestros tiempos, desde la ficción. A pesar de que han pasado casi treinta años desde su publicación, esa realidad sigue plenamente vigente», señala el autor.
Una novela nacida desde la poesía
Uno de los aspectos que primero llama la atención de la obra es su extenso y sugerente título: La vida es un pasadizo luminoso donde el hombre es una idea. Lejos de haber surgido durante la escritura de la novela, Angelcos revela que nació previamente como un poema perteneciente a su libro Arquitectura Sencilla. Tiempo después, al buscar un nombre capaz de sintetizar el espíritu del relato, descubrió que aquella imagen contenía exactamente el universo que pretendía narrar.
Así lo explica durante la entrevista, al señalar que la novela aborda el recorrido de un hombre común enfrentado a las profundas transformaciones políticas y sociales del país, quien intenta reconstruir el sentido de su existencia tras los años de la dictadura y la transición democrática. Para el escritor, esa búsqueda interior continúa siendo una experiencia universal.
Cuando el periodismo alimenta la ficción
Gregorio Angelcos pertenece a una generación de periodistas formados en la prensa escrita. Durante años desarrolló una intensa labor como cronista y editor cultural, experiencia que terminó convirtiéndose en una fuente permanente para su creación literaria. El autor menciona que muchas de las personas y escenarios conocidos durante su trabajo periodístico fueron transformándose, con el tiempo, en personajes de ficción. «Hay una retroalimentación entre la literatura y la crónica. Muchos personajes que conocí durante mi trabajo periodístico terminaron convertidos en materia narrativa, siempre desde la ficción», explica.
Ese tránsito entre el periodismo y la literatura también se aprecia en la construcción de los ambientes de la novela. Angelcos comenta que el entorno de Plaza Italia —espacio históricamente ligado a la vida cultural y literaria de Santiago— sirvió como inspiración para iniciar el relato, aunque posteriormente fue transformado mediante recursos narrativos que permiten que la historia pueda ser leída desde cualquier lugar del mundo.
Una obra profundamente personal
Aunque insiste en que no se trata de una autobiografía, Angelcos reconoce que la novela contiene una parte importante de su propia experiencia vital. Así lo indica al señalar que este libro ocupa un lugar especial dentro de su trayectoria, no solo por ser su única novela publicada hasta ahora, sino también porque significó descubrir un lenguaje completamente distinto al del cuento, la poesía o la crónica.
«La novela exige tiempo, paciencia y volver una y otra vez sobre la escritura», comenta, destacando que este género le permitió desarrollar una libertad narrativa que no había encontrado en otras formas literarias.
Pensando en las nuevas generaciones
Durante la conversación también hubo espacio para reflexionar sobre el presente del periodismo y la literatura chilena. Angelcos destaca la aparición de nuevas voces narrativas que han logrado proyectarse internacionalmente y observa con optimismo el desarrollo del periodismo narrativo, especialmente en medios digitales.
A su juicio, aunque los formatos han cambiado profundamente desde la irrupción de las plataformas digitales, la calidad de la escritura continúa creciendo. Así lo menciona al valorar el talento de las nuevas generaciones de cronistas y narradores, afirmando que el periodismo mantiene una proyección cualitativa importante, especialmente cuando privilegia la profundidad por sobre la inmediatez.
El reconocimiento de Camilo Marks
Hacia el final de la entrevista, Gregorio Angelcos comparte uno de los momentos más significativos que ha acompañado esta nueva edición.
El autor decidió enviar un ejemplar de la novela al reconocido crítico literario Camilo Marks, una de las voces más influyentes de la crítica literaria chilena durante más de treinta años.
La respuesta, recibida recientemente por Angelcos, lo emocionó profundamente.
En su mensaje, Marks escribe:
«Acabo de leer tu hermosa novela La vida es un pasadizo luminoso donde el hombre es una idea y he quedado completamente encantado… Tu prosa es rica, poco descriptiva, lo que, a estas alturas, se agradece. Tu capacidad de crear símbolos, imágenes y paráfrasis es realmente asombrosa».
Más adelante agrega:
«Tu corto y mágico relato me maravilló y, a ratos, casi me hizo llorar».
Para Gregorio Angelcos, estas palabras constituyen uno de los reconocimientos más valiosos que ha recibido la obra en su regreso a las librerías.
El lanzamiento de la segunda edición de La vida es un pasadizo luminoso donde el hombre es una idea será también una invitación a reencontrarse con una novela que, desde la literatura, continúa interrogando la historia reciente de Chile y la condición humana. Una oportunidad para escuchar a uno de los periodistas y escritores que ha transitado durante décadas entre la crónica y la ficción, convencido de que ambas buscan, finalmente, comprender la vida desde distintas formas de narrarla.






