Por Felidor Contreras[1]
 Santiago 6/11/2025

Con un emotivo acto de celebración, el Círculo de Periodistas conmemoró los 70 años de la creación de este importante centro recreacional para sus socios y socias, ubicado en el Litoral Central.

En 1955 la institución adquirió 4 hectáreas de terrenos en El Tabo donde construyó las 16 cabañas con las que hoy

Felidor Contreras

cuenta la Villa Camilo Henríquez y donde aún se escuchan las voces, cantos y risas de los periodistas que han veraneado ahí. Cabe destacar que el Círculo de Periodistas fue el primer gran semillero del gremio periodístico. De él surgieron ideas para que el periodismo pasara de ser un oficio autodidacta a una profesión universitaria, lo que prosperó cuando la Universidad de Chile, en 1953, creó la primera Escuela de Periodismo del país. Desde sus inicios lucha por la libre expresión, la libertad de prensa, el pluralismo informativo y por mejores condiciones salariales y laborales de todos los periodistas, además de brindar un servicio social para los socios y su familia.

Un atardecer en la “Villa Camilo Henríquez”… años 60

Fue en la Avenida Centenario 920 de El Tabo, propiedad del Círculo de Periodistas de Santiago… Pleno verano…  Al centro del patio, una gran fogata, niños corriendo y jugando  junto a sus padres, periodistas de diversos medios, unos cantando, riendo, otros disfrutando de los juegos de salón, cartas, dominó, ajedrez. Hay, compañerismo, colaboración, amistad; hay un ambiente solidario.

Es el lugar de vacaciones de los socios y socias del Círculo de Periodistas de Santiago, organización gremial constituida legalmente el 25 de agosto de 1907, cuyo primer presidente fue el colega Zenón Segundo Murillo Pumarino.

La institución fue refundada en los años 1940-1952 y en 1955, hace 70 años, adquirió 4 hectáreas de terrenos en esa comuna, donde construyó las 16 cabañas con que hoy cuenta la Villa Camilo Henríquez, un centro de recreación y vacacional para sus socios y socias,  donde el Colegio de Periodistas de Chile ha realizado varias reuniones, incluido el Congreso Nacional de 1979, en plena dictadura, cuando estaban prohibidas las reuniones gremiales y sindicales.

El Círculo de Periodistas de Santiago es la organización madre de los periodistas. Desde sus inicios -y hasta ahora- lucha por la libre expresión, la libertad de prensa, el pluralismo informativo y por mejores condiciones salariales y laborales de todos los periodistas, además de brindar un servicio social que un tiempo contó con médico, dentistas, etc. para los socios y su familia.  También creó la Biblioteca “Daniel de la Vega”, de El Tabo, orientada a estudiantes y jóvenes de ese municipio.

Fue el primer gran semillero del gremio. De aquí surgieron ideas para que el periodismo pasara de ser un oficio autodidacta, a una profesión universitaria, lo que prosperó cuando la Universidad de Chile, en 1953, creó la primera Escuela de Periodismo del país.

El 15 de octubre de 1953, bajo el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, se entrega al Círculo de Periodistas de Santiago el edificio de ocho pisos ubicado en Amunátegui 31, a pasos de La Moneda que, desde entonces, es la Sede oficial de los periodistas chilenos.

El 11 de julio de 1956 se crea el Colegio de Periodistas de Chile, que vino a reforzar, complementar y liderar la acción gremial por libertad de expresión y de prensa, pluralismo informativo y mejores condiciones económicas, sociales y laborales para los periodistas de todo el país.

La casa del periodista, a metros de la Alameda

Allí, en Amunategui 31, funciona el Círculo de Periodistas de Santiago, el Colegio de Periodistas de Chile, diversas otras agrupaciones del gremio como jubilados, deportivos, reporteros gráficos y camarógrafos, el Teatro Camilo Henríquez (que también cumple 70 años), de gran importancia en el desarrollo y expresión teatral y cultural del país; también la biblioteca Joaquín Edwards Bello y un casino. A todo esto, hay que sumarle, como patrimonio del Círculo, un Mausoleo en el Cementerio General.

Mención especial merecen todos los trabajadores administrativos de esas organizaciones que con su esfuerzo, colaboración y entrega, hacen posible que todas ellas funcionen y sean un importante aporte para el país.

Mucho de todo esto se lo debemos a la visión gremial y solidaria de un grupo de destacados dirigentes liderados por Juan Emilio Pacull (1913-1977) y que generaciones posteriores han sabido valorar, administrar y acrecentar, tanto en lo referente al patrimonio físico, como el cultural y profesional.

Amunátegui 31 en la Memoria del país

En los siniestros días de la dictadura cívico-militar, Amunátegui 31 se convirtió en refugio de los periodistas y sus familiares perseguidos.

De aquí partió la primera marcha de los periodistas chilenos que en plena dictadura y desafiando la represión, salieron por Amunátegui, Agustinas, Ahumada y Plaza de Armas, gritando y con pancartas,  “Libertad de Expresión para toda la Nación”, “No más censura”.

Aquí, se realizó la Exposición de las fotos que la dictadura prohibió publicar y que el público, ávido de saber qué pasaba realmente en el país, hizo colas hasta casi la Alameda, para ver.

Aquí, se hizo la Carta a los Periodistas, con información que la dictadura prohibía publicar y que a través de varias embajadas salía a todo el mundo.

Amunátegui 31 está indisolublemente atado a la historia del país, a la historia gremial y cultural y a las luchas de más de un siglo, de los periodistas chilenos por libertad de expresión, por un periodismo veraz, plural y objetivo que sea la expresión de la realidad y anhelos de las grandes mayorías nacionales, por remuneraciones justas y condiciones laborales dignas para periodistas y todos los trabajadores. Todo ello, actualizado hoy al mundo de la comunicación e información digital, de redes sociales y de Inteligencia Artificial, IA.

El paseo de conmemoración

Cuando en el patio, en las cabañas de la Villa Camilo Henríquez, aún se escuchan los gritos, cantos y risas de los periodistas que han veraneado aquí, este jueves 4 de diciembre, a las 12 horas, en el Comedor-Salón, se realizó el acto de celebración y conmemoración de los 70 años de la creación de este importante centro recreacional. El discurso central estuvo a cargo de la presidenta del Círculo de Periodistas de Santiago, Margarita Bastías.

En la ceremonia se recordó y rindió un merecido homenaje póstumo a cinco destacados socios y a contar de ahora, cinco cabañas llevarán sus nombres: Alfredo Aceituno Darrouy, Manuel Alberto Gamboa Soto, Guillermo Gálvez Rivadeneira, Eduardo Ravani Vergara y Rafael Onofre Ducos Figueroa.

Tras el almuerzo, algo de baile, charla, un karaoke, un disputado bingo y la once, los colegas santiaguinos retornaron juntos a la capital. La “Villa Camilo Henríquez” sumará así nuevas voces, rostros, risas y alegrías que tal vez mañana, alguien recuerde con cariño y agradecimiento por la labor realizada en favor de sus pares y de la sociedad.

[1]   Fue dirigente nacional del Colegio de Periodistas de Chile por décadas.