La conmemoración del 23 de abril estuvo marcada por la donación de valiosos archivos de destacados periodistas que ya nos dejaron, la reflexión sobre el rol del oficio en la construcción de memoria y emotivas intervenciones de dirigentes y familiares, en una jornada que reafirmó al Círculo como custodio del patrimonio periodístico.

En el marco del Día del Libro, este 23 de abril se vivió una jornada en el Círculo de Periodistas de Santiago –que reunió a socias y socios, directivos y cercanos– en la que trascendió lo simbólico para convertirse en un acto de memoria, identidad y proyección del oficio periodístico.  La actividad puso en valor el vínculo entre el periodismo y los libros, y se destacó que no es casual que tantos periodistas hayan iniciado su camino desde la lectura y la escritura, entendiendo que ambas son herramientas esenciales para interpretar, narrar y dar sentido a la realidad.

La presidenta del Círculo, Margarita Bastías, relevó el valor de los archivos, diarios y revistas recibidos, y el rol que cumple la institución en su resguardo.  Subrayó que “aquí habita una historia que no siempre está en los libros oficiales, sino en las páginas que periodistas, cronistas y reporteros han escrito día a día”, destacando que estos documentos constituyen “la historia no oficial de un país que se construye desde la experiencia cotidiana”.

Margarita enfatizó que el Círculo no solo es un espacio gremial, sino también un custodio de memoria colectiva: “somos, de alguna manera, guardianes de una memoria que otros quisieran ver desaparecer, pero que sigue viva en cada archivo, en cada revista, en cada libro que resguardamos con responsabilidad”. Reforzó así la importancia de preservar estos testimonios, especialmente en tiempos donde la memoria histórica enfrenta constantes tensiones.

La recepción de importantes donaciones documentales pertenecientes a las familias de Lidia Baltra y Luis Corvalán fue lo central de la ceremonia. Fueron retiradas desde sus hogares, cajas que resguardaban verdaderos tesoros: colecciones de diarios, revistas históricas, documentos de trabajo y material bibliográfico que hoy pasan a enriquecer el patrimonio del Círculo.

Las hijas de Luis Corvalán ofrecieron palabras cargadas de sentido y emoción con las que recordaron la profunda vocación de su padre por el periodismo y valoraron que su legado encuentre en el Círculo de Periodistas un nuevo hogar, permitiendo que nuevas generaciones puedan conocer y comprender su trayectoria.

Pury Gaune, directora a cargo de la Comisión de cultura del Círculo, realizó un recorrido por la extensa trayectoria de su Biblioteca Joaquín Edwards Bello, definiéndola como un lugar de encuentro, investigación y resguardo documental, señalando que desde sus inicios ha sido construida gracias al aporte generoso de periodistas y sus familias.

Pury Gaune relevó que la biblioteca ha crecido no solo como un archivo físico, sino como un espacio vivo, que da cuenta del desarrollo del periodismo en Chile, y  destacó que este lugar “no solo conserva publicaciones, sino también historias de vida, procesos sociales y miradas diversas que han contribuido a comprender el país en distintas épocas”.  Subrayó además, que cada nueva donación “no es solo un conjunto de libros o revistas, sino un acto de confianza y de continuidad con la misión del Círculo”.

Dentro de los materiales recibidos, se encuentran ejemplares del diario El Siglo desde mediados del siglo XX, revistas como Ercilla, Análisis, Hoy, Apsi, Mensaje y otras publicaciones que marcaron distintas etapas del país, todas con un apreciable valor documental, aportando un testimonio del ejercicio del periodismo en contextos políticos, sociales y culturales diversos. En estos documentos, se dijo, “está contenida la historia diaria del país”, narrada desde la experiencia directa de quienes han sido testigos de los acontecimientos. En ellos conviven la gran historia y la vida cotidiana, dando cuenta del rol fundamental que cumple el periodismo en la construcción de memoria.

El encuentro finalizó con un mensaje de agradecimiento a las familias que materializaron estas donaciones, reconociendo su generosidad y compromiso con la preservación del patrimonio. Asimismo, se reafirmó el compromiso del Círculo de Periodistas de Santiago de seguir fortaleciendo su biblioteca y su rol como espacio de memoria, entendiendo que resguardar estos archivos es también una forma de proyectar el valor del periodismo hacia el futuro.