Una emotiva jornada se vivió en el Círculo de Periodistas de Santiago el pasado 8 de marzo, en una nueva conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. El acto comenzó con la intervención de la Secretaria general del Círculo de Periodistas, Mónica Silva Monge, a lo que siguió un acto musical del grupo Musinclusión, formado por personas con discapacidad visual y otras con visión normal, dirigido por la violinista y directora musical, Anaïs Ríos.  El evento finalizó con un especial conversatorio liderado por la escritora bestseller, Francisca Solar, acompañada de la directora Margarita Bastías.

La presentación de Francisca Solar

En la instancia, la también periodista presentó su más reciente novela “El buzón de las impuras”, que aborda el voraz incendio de 8 de diciembre de 1863 en la iglesia de la Compañía de Jesús, que se emplazaba en el mismo espacio que hoy ocupa el edificio del ex Congreso Nacional en Santiago. El fatídico hecho, que tuvo lugar durante la celebración de la última misa del Mes de María de ese año cobró la vida de aproximadamente 2000 mujeres y niños.

Durante la exposición, la escritora no solo reveló que miembros de los Jesuitas cerraron las vías de escape para resguardar objetos materiales a costa de vidas humanas, sino que detalló los esfuerzos del clero para silenciar los hallazgos del trágico episodio.

El Buzón de la Virgen

Uno de estos descubrimientos fue el Buzón de la Virgen, caja de latón donde las mujeres aristócratas que integraban la congregación de las Hijas de María confesaban sus pecados y pedían la expiación por ellos.

Dichas confesiones, afirma Solar, eran utilizadas por los líderes de la Iglesia Católica para ejercer coerción y humillar a las mujeres. Nadie hubiese imaginado que el particular objeto sobreviviría a las llamas, y menos que el Intendente de Santiago, Francisco Bascuñán Guerrero, lo requisaría y resguardaría con el máximo celo.

El Buzón de la Virgen, tras intensos intercambios de cartas por la prensa entre la autoridad de Santiago y miembros del clero, que a toda costa querían recuperarlo, comenzó a denominarse como el Buzón de las impuras.

La sospecha era que los pecados, escritos en papel y depositados en la urna, exponían perversas y corruptas prácticas de la Iglesia católica.

Este objeto es uno de los pocos que históricamente hablan por sí mismos de las víctimas y no de la tragedia en cuestión, y este fue precisamente el objetivo que la escritora quiso lograr en su más reciente obra literaria.

Posteriormente, Margarita Bastías se encargó de entrevistar a Solar para ahondar en los detalles de su esclarecedora investigación sobre las fallecidas en la tragedia, emergiendo interesantes reflexiones sobre los desafíos que enfrentamos actualmente como gremio debido a los cambios sociales y tecnológicos, y en materia de género.

En efecto, además de poner en relevancia la lucha que en Chile las mujeres han sostenido para obtener derechos sociales y rebelarse en contra de estructuras patriarcales –tal como se aprecia en el libro, con respecto a la Iglesia católica–, la escritora se refirió al importante rol de la prensa tanto en el trabajo de investigación como en la preservación de la memoria.

Siguiendo esta misma línea de ideas, Francisca Solar expuso que, actualmente, el fenómeno de la excesiva concentración mediática en grandes conglomerados que responden a intereses empresariales ha mermado la pluralidad en las informaciones a que las audiencias pueden acceder.

En retrospectiva, la autora de “El buzón de las impuras”, apuntó a que en el siglo XVIII –época en la que transcurren los hechos novelados–, las imprentas “proliferaban igual que hoy las farmacias”, que el papel era particularmente barato y montar un medio era bastante asequible para pequeñas comunidades.

Asimismo, la discusión social se daba en todos los diarios vigentes en aquel periodo, aun con la barrera de que cerca del 80% de la población era analfabeta.

¿Cuál es la situación actual de la prensa chilena en materia de género?

 En la cita, a la que acudieron más de 60 personas se dio la oportunidad para hablar también, con datos objetivos, sobre la precaria situación del rubro periodístico a nivel nacional debido a la concentración mediática y el machismo que impera en las altas planas ejecutivas de la mayoría de los medios de comunicación.

La periodista Mónica Silva Monge, actual Secretaria General del Círculo de Periodistas, destacada por ser la primera mujer que llegó a presidir el Consejo Metropolitano del Colegio de Periodistas, ofreció un magistral discurso en el cual hizo un llamado a las mujeres a sostener la lucha de sus antepasadas para conseguir mayores garantías de equidad de género.

La mayoría de los medios hegemónicos están dirigidos por hombres masculinistas, a veces secundados por mujeres que se adosan al poder masculino porque no quieren enfrentarlo, porque no pueden perder su trabajo. Y casi todo el mundo entra a ese juego. Pero en ese juego queda destrozada la ética periodística”, señaló la profesional de las comunicaciones experta en género, puntualizando que los medios de comunicación deben cumplir con la importante labor de avanzar en las ideas progresistas.

De igual manera, Silva Monge recordó el Proyecto de Monitoreo Global de Medios, coordinado en 1994 en Tailandia por la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC) y apoyado por ONU Mujeres, para luego hablar sobre los hallazgos en el más reciente estudio del caso chileno (2020).

“Con 20 medios estudiados en el 6º Informe de 2020, las mujeres seguimos siendo mucho menos citadas que los hombres como expertas o comentaristas… 29% vs 71% de los hombres. En cuanto a reporteras y presentadoras de noticias, las mujeres son el 40% en televisión, el 36 % en radio, al igual que en diarios”, destacó la profesional.

Hacia el final de su alocución, la periodista invitó a las y los colegas presentes, a colaborar como voluntarios en una nueva versión del informe –que este año nuevamente contará con el apoyo del Círculo de Periodistas.

“Como vemos, las mujeres y los incendios, donde pierden la vida entrampadas en espacios con puertas que no se abren, se repiten en nuestra historia.  Creo que quienes nos encontramos aquí hoy, como también las mujeres que están en la plaza Baquedano para marchar, ¡nunca más! queremos quedar entrampadas entre puertas que la sociedad no nos quiere abrir. Queremos abrirlas todas, para hacer posible por fin, la igualdad de derechos y de oportunidades entre las mujeres y los hombres”, culminó.

 

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