Margarita Bastías Baeza
Presidenta Círculo de Periodistas de Santiago
Un recorrido por el edificio de los periodistas nos trajo a la memoria los duros años 70 y 80 cuando se defendió con la vida la libertad de expresión y la democracia en Chile.
Veinticinco personas, en su mayoría jóvenes menores de 30 años provenientes de distintas comunas y oficios, se dieron cita la tarde del miércoles 19 al llamado del Teatro Camilo Henríquez para visitar este edificio y conocer no solo sus instalaciones sino también las historias que guarda esta infraestructura de ocho pisos, incluida la sala teatral y la Taberna. La iniciativa forma parte del proyecto Memoria y Derechos Humanos del Teatro C. Henríquez, que cuenta con el apoyo de la Unidad de Memoria del Ministerio de las Culturas y el Patrimonio (Mincap).
El público pudo ver los camarines, recorrer la Taberna, espacios que conservan sus mismas características en estos más de 70 años. También el tercer piso, donde se ubican las oficinas del Círculo de Periodistas y la Biblioteca, en cuyo espacio se conversó sobre la ‘porfiada memoria’.
Oriana Zorrilla compartió la historia del colega Guillermo Gálvez Rivadeneira, quien fue sacado desde la Taberna un 28 de julio de 1976 por personal de la Dina que lo buscaba por haber sido dirigente del sindicato de Quimantú, la empresa estatal que provocó un verdadero estallido cultural con la impresión de libros “por el valor de una cajetilla de cigarrillos”.
Se mencionó también la Carta a los Periodistas elaborada por el Colegio de la Orden en el año 1984 como una forma de romper la censura cuando los medios no adscritos al régimen habían sido clausurados por la dictadura. “La fila llegaba hasta Moneda, eran dirigentes sociales que venían a pedir un ejemplar con las noticias de lo que realmente ocurría en el país. Teníamos tan poco dinero que podíamos entregarles solo un ejemplar y, ellos, reproducirlo para distribuirlo masivamente”, recordó Zorrilla.

La jefa de la Unidad Memoria del Mincap, Francia Jamett, no pudo ocultar su emoción al ver el interés de jóvenes que anhelaban saber cómo los periodistas habían sorteado la censura y como se habían ingeniado para burlar al “señor censor” de Dinacos (Dirección Nacional de Comunicación Social, en el periodo de la dictadura).
Zorrilla rememoró que una muestra de rebeldía era no pedir el permiso exigido cuando se reunían en el Teatro a recitar poesía, verdaderos cantos en contra del régimen militar, como también cuando alrededor de 70 periodistas fueron hasta la Confederación de Trabajadores del Cobre y habían vuelto al edificio del Círculo con Rodolfo Seguel, entonces un importantísimo líder sindical en contra del dictador Augusto Pinochet.
El público quiso conocer cuándo se había levantado el Memorial a los Periodistas en el tercer piso del edificio. “Fue en 2005, ya bien entrada la larga transición a la democracia, la cual ha sido tan lenta”, apuntó la presidenta del Círculo de Periodistas, Margarita Bastías.
Frente a la consulta de cómo era el periodismo antes del Golpe, Bastías mencionó que existía una pluralidad de medios y que muchos hogares compraban más de un diario. La televisión, acotó, contaba con canales universitarios (13, 9 y 5) y Televisión Nacional. “No había un duopolio ni la concentración empresarial de medios de comunicación que existe hoy día”, acotó.
Una de las asistentes invitó a los periodistas a conquistar a los jóvenes a través de los nuevos medios de información, como redes sociales, y mantener así el espíritu vivo del pensamiento crítico.





