Por Mónica Silva Monge
Entre 200 y 270 es la cifra de las y los periodistas y trabajadores de la comunicación palestinos, además de corresponsales internacionales asesinados por el ejército de Israel, por el hecho de ejercer su oficio, durante los dos años de operaciones militares en la Gaza invadida.
Y no es casualidad, sino homicidios dirigidos a amordazar la verdad y violar el derecho a la información. Las y los periodistas acreditados gozan de la protección del derecho internacional humanitario, sin embargo, el país invasor y genocida ha cometido repetidamente este crimen de guerra.
Marcha del Bloque de Periodistas por Palestina
Es por esta razón que en la tarde del sábado 11 de octubre se reunieron en el sector del metro El Salvador centenares de personas, que junto con el bloque de Periodistas por Palestina marcharon para denunciar el asesinato y el peligro que corren las y los colegas para informar de la situación general y en especial del genocidio que se ha estado llevando a cabo en la Franja de Gaza, cuyos únicos testigos son ellos, los periodistas palestinos.
Marcharon junto a nosotros, médicos, grupos feministas, la Red de Mujeres Mapuche y colectividades pro-Palestina en general.
Es así que en la tarde sabatina estuvimos ahí representantes de la directiva del Colegio de la Orden y del Círculo de Periodistas, además de connotadas colegas como Lucía Sepúlveda, activista medioambiental, feminista y de Derechos Humanos; las periodistas y escritoras Faride Zerán y Mónica González, ambas, Premio Nacional de Periodismo; y así también conocidos periodistas, como Víctor de La Fuente, director de Le Monde Diplomatique; Rafael Cavada, reportero de larga trayectoria, conductor de radio y TV; el periodista de investigación y escritor Mauricio Weibel; Nicolás Sepúlveda y el equipo de Ciper Chile, entre otros.
También nos encontramos con Pancho Villagrán, de Candilejas, y celebramos la presencia de Rakan, colega palestino recién llegado.
Mientras escribo esta nota, recibo la noticia de la muerte del periodista gazatí Saleh Aljafarawi, que fue asesinado hace unas horas mientras cubría un suceso en el barrio de Al-Sabra junto con varias otras personas, donde fue acorralado por hombres armados, recibiendo siete disparos que le causaron la muerte. El 22 de noviembre cumpliría 28 años.
El respeto por la libertad de prensa y el resguardo de la vida de quienes ejercen el periodismo es un derecho fundamental, y por eso exigimos terminar con estos crímenes de guerra y que los responsables sean castigados.






Me impacta la cantidad de periodistas palestinos y corresponsales internacionales muertos en este genocidio. Siempre que muere un profesional de las comunicaciones en un conflicto bélico es motivo de alarma y de pesar internacional. La pasividad y silencio frente a tamaña cantidad de víctimas solo me lleva a concluir algo que no es más que una reafirmación de algo que que ni siquiera es discutido: El Estado de Israel ataca y masacra no solo a los ciudadanos y niños de Gaza por el solo hecho ser palestinos (genocidio). No hay errores militares, esto es deliberado y la orden viene del criminal Netanyahu . Espero, sin mucho optimismo, que la Corte Penal Internacional sea capaz de juzgarlo y la pena que reciba sea ejecutada.
Quizás lo más desalentador para la construcción de la verdad sea el silencio que guardan los propios periodistas de distintas partes del mundo ante la masacre de sus propios colegas. ¿No es informar el deber primero de un periodista? . Pues bien, ese deber está siendo selectivamente avasallado y, sin embargo ,el silencio de los encargados de denunciarlo es ensordecedor. Se ha naturalizado la muerte de inocentes y la mentira . La cobardía envuelta en ese silencio, también.