Por Erasmo López Ávila,
Lorena Bahamondes y
Mónica Silva Monge
Con un renovado espíritu de fraternidad y memoria colectiva, más de 50 socios y personal del Círculo de Periodistas de Santiago —junto a la totalidad del directorio— se reunieron el pasado jueves 4 de diciembre en la emblemática Villa Camilo Henríquez, comuna El Tabo, para celebrar los 70 años desde su adquisición.
Este encuentro adquiere especial significado al momento de reconocer la historia, la memoria y el legado de colegas que dedicaron parte de su vida al periodismo y que hicieron de la villa un habitual punto de interés y de veraneo. Con ese fin, se procedió a la colocación de cinco placas conmemorativas para renombrar cabañas del recinto como reconocimiento póstumo a los siguientes compañeros:
- Luis Alberto Gamboa
- Rafael Ducos
- Alfredo Aceituno
- Guillermo Gálvez (detenido-desaparecido)
- Eduardo Ravani
Los colegas que llegaron desde Santiago disfrutaron un entretenido viaje en bus, durante el que pudieron saborear canciones que fueron aplaudidas en todas las épocas, ejecutadas ‘en directo’ por el saxofonista Ricardo Ceballos. Algunos de los temas interpretados fueron “Pensilvania”, de Glenn Miller, (el tema de la Teletón); “Imagine@, de John Lennon; el bolero “Bésame mucho; el cha cha cha “El Bodeguero” y otros. Todos disfrutaron de un alegre almuerzo, de la música en vivo que estuvo a cargo -además de Ceballos- de dos sorprendentes cantantes, que resultaron ser los conductores de los buses, y que se sumaron a la fiesta de los periodistas.
Durante el paseo reinó un ambiente de camaradería, entusiasmo y dinamismo. Los socios compartieron experiencias, recuerdos, anécdotas y fortalecieron los lazos profesionales y personales. La presencia plena del directorio subrayó la relevancia del evento y el valor que representa la Villa como patrimonio colectivo perenne.
Todos participaron en un bingo, con premios aportados por directores y socios, entre los cuales destacaron tres libros: “Aferrada a mi balsa”, de la periodista Gladys Díaz; “Mi Once de Septiembre”, escrito por más de una veintena de periodistas; y “Lorenza”, de Daniel Yáñez, presentado recientemente en la Biblioteca Joaquín Edwards Bello.
El septuagésimo cumpleaños de la Villa Camilo Henríquez no sólo reafirma su condición de espacio de encuentro, descanso y comunión familiar para generaciones de periodistas, sino que —con estas placas y homenajes— reorganiza su significado como sitio de memoria, pertenencia e identidad gremial.
Así se conmemoraron esta vez los 70 años de la Villa, fundada en 1955 por un grupo de visionarios que dirigía Juan Emilio Pacull, y también 70 años de la vinculación de los periodistas con El Tabo, con aportes culturales como por ejemplo, la fundación en 1976 de la Biblioteca Daniel de la Vega, gestionada por Rafael Ducos y Carlos Valdés.

Esta celebración no solo recuerda un espacio físico, sino una historia viva del periodismo chileno y de quienes lo ejercieron con compromiso y dignidad.
No nos queda más que enviar un afectuoso saludo a todos los socios y socias que el pasado jueves volvieron a visitar la Villa, a caminar por el bosque y entre las cabañas, a rememorar otros tiempos y a mantener viva la memoria del Círculo de Periodistas de Santiago.
Invitamos a la comunidad periodística y a la sociedad en general a acompañarnos en este reconocimiento profundo a nuestra historia, a honrar a quienes ya no están, y a comprometerse con la continuidad de los valores que inspiran nuestro quehacer profesional.





