En el cincuentenario de la Biblioteca Pública 97 – Daniel de la Vega , la comunidad celebró su historia, rindió homenaje a sus impulsores y reflexionó sobre el rol del periodismo en tiempos desafiantes.
Por Lorena Bahamondes R.
El sol iluminó la mañana de este 11 de febrero en El Tabo, como si también quisiera ser parte de una conmemoración cargada de simbolismo. En la Biblioteca Pública 97 “Daniel de la Vega”, vecinos, autoridades y representantes del mundo cultural se reunieron para celebrar sus 50 años de existencia, recordando no solo su inauguración un 13 de febrero de 1976, Día Nacional de la Prensa, sino también el espíritu que la vio nacer: el compromiso con la palabra, la cultura y la comunidad.
La ceremonia estuvo marcada por momentos de profunda emoción, especialmente cuando se rindió un sentido homenaje a Carlos Valdés Jana, uno de los impulsores de esta iniciativa, reconocimiento que fue recibido por su viuda – la Sra. Isabel Sierra – en medio del respeto y el cariño de los presentes. El gesto recordó que las instituciones no se levantan solas: son fruto de voluntades, convicciones y sueños compartidos.
Durante la actividad intervinieron Luis Merino Zamorano, en representación de las Bibliotecas Públicas; Jean Pierre Palacios, por la Biblioteca Daniel de la Vega; y la periodista y escritora Myriam Carmen Pinto, quien subrayó la importancia de los periodistas en la construcción cultural de la comuna. La Biblioteca, además, distinguió a vecinos, amigos y lectores que han sido parte activa de su historia. La jornada concluyó con un espacio musical que aportó un tono íntimo y celebratorio al encuentro.

En su intervención, la presidenta del Círculo de Periodistas de Santiago, Margarita Bastías, destacó la coincidencia histórica de que la Biblioteca haya sido inaugurada en el Día de la Prensa, fecha que recuerda la aparición de La Aurora de Chile, creada y dirigida por fray Camilo Henríquez. Evocó ese primer periódico como una verdadera plaza pública del pensamiento, donde el debate, la información y la educación ayudaron a cimentar la naciente República.
En esa línea, enfatizó la necesidad de resguardar el pluralismo y la diversidad informativa, principios esenciales del ejercicio periodístico. Fue entonces cuando advirtió: “Hacer vivir a una sociedad bajo el temor sólo nos asegura más individualismo y desconfianza, ya bastante abundante en nuestro ecosistema”.

La reflexión apuntó a los desafíos actuales del periodismo, atravesado por transformaciones tecnológicas, concentración de medios y nuevas dinámicas de consumo informativo. Se subrayó la importancia de sostener una práctica basada en la libertad, la veracidad, el reporteo riguroso y la validación de fuentes, diferenciando claramente entre atraer audiencias y distorsionar la verdad para conquistarlas, señaló, además, la credibilidad es el principal capital del periodismo: sin ella, no hay democracia sólida ni ciudadanía informada.
Como anuncio significativo, se informó que la Ilustre Municipalidad de El Tabo acordó instalar una placa recordatoria con los nombres de Daniel de la Vega, Rafael Ducos Figueroa y Carlos Valdés Jana, reconociendo así a quienes imaginaron y concretaron este espacio cultural que hoy cumple medio siglo.
Bajo un cielo despejado y con la memoria viva, la biblioteca no solo celebró su pasado. También renovó su promesa: seguir siendo un refugio para las ideas, un punto de encuentro para la comunidad y un recordatorio permanente de que la palabra —cuando es libre y responsable— fortalece la convivencia y la confianza social.






